Desde el momento en que nacemos comenzamos a morir y cada minuto que acaba es uno menos del conglomerado de tiempo de nuestra vida.
Estos ultimos dias hemos tenido un gran reto como familia, mi abuelita paterna esta muy mal en el hospital y solo nos queda esperar lo ultimo. Lo mas doloroso de este camino es el ver su sufrimiento y como su salud se deteriora a pasos agigantados. Nunca habia tenido la experienci de tener a un ser de mi nucleo familiar en esta situacion. Es interesante ver como en estas situaciones nuevamente la familia esta unida, como todos estamos juntos y dispuestos a enfrentar el momento y los abrazos de consuelo se vuelven parte de la rutina indiscriminada de proveer fortaleza aun cuando sea poca la que queda para dar.
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