La velocidad con la que nos movemos en el día a día nos hace olvidarnos de CONTEMPLAR, la Filosofía Madre de todas las ciencias empezó con eso, con desarrollar la habilidad y destreza de CONTEMPLAR, ver y entender lo que vemos, tratar de colocar nuestro ser en lo que sucede frente a nuestros ojos. Esta habilidad o destreza que hemos ido limitando al incorporar a nuestra vida diferentes distractores que nos permiten sentir la realidad que queremos y no la que es.
La tecnología que se supone es una herramienta que facilita el trabajo para que el ser humano pueda vivir su existencia mas a plenitud ha venido a estrechar los espacios de desarrollo humano encuadrándolos así en que el trabajo es el eje principal de desarrollo y lo que hace que una persona sea feliz o no. EL tiempo para contemplar a lo que la tecnología te da acceso es casi nulo ya que todo corre a velocidades demasiado aceleradas para la vida misma. Me tiene impresionado la poca capacidad que se tiene de estar solo y de como la soledad se sobrevive como una gran hazaña y no se vive como parte de la vida misma. La soledad fiel compañera que se encuentra en el momento en que nadie mas quiso estar, la amiga que te permite evaluar tu ser sin complejos sino como es, la señora que esta llena de sabiduría y que esta dispuesta a hablar en el momento en que uno le permita es ella la que guarda con recelo tus grandes y pequeñas cosas. La soledad para mi es una presencia en si misma es un encuentro con nadie mas que conmigo y es la que puede llevarme de la mano al siguiente paso. La soledad es quien me permite contemplar la vida y hacer una pausa para verla, sentirla, valorarla y quererla.